Rinde la OSUANL emotivo homenaje al maestro González
Tras 48 años ininterrumpidos de entrega sobre el escenario, el violinista Ramón González Gómez se despidió de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Nuevo León (OSUANL).
Su última presentación tuvo lugar el pasado 9 de julio en la Arena Monterrey, donde, al finalizar la interpretación de Carmina Burana, recibió un reconocimiento especial de manos del director artístico Eduardo Diazmuñoz ante el aplauso de sus compañeros y del público.
Un legado de trayectoria y disciplina
La vocación del músico regiomontano nació en la infancia a través de la guitarra y se consolidó en la Escuela de Música de la UANL, donde descubrió su pasión por el violín.
Ingresó al ensamble universitario en 1976 con apenas 15 años y obtuvo su plaza oficial en 1978, formando parte de la sección de violines segundos a lo largo de casi medio siglo.
Durante su vasta carrera profesional, González Gómez colaboró con siete directores de la sinfónica y pisó recintos emblemáticos como el Palacio de Bellas Artes, la Sala Nezahualcóyotl y el Festival Internacional Cervantino.
Asimismo, su versatilidad le permitió compartir escenario con tenores de talla internacional como Plácido Domingo y José Carreras, además de acompañar a figuras de la música popular como Luis Miguel, Lola Beltrán y Alejandro Fernández.
A sus 65 años, el decano universitario culmina su ciclo en la Máxima Casa de Estudios dejando una huella marcada por la puntualidad, el respeto al público y la disciplina. González Gómez se retira rodeado del cariño de su familia y la admiración de la comunidad artística neoleonesa.
