Restaurante del Barrio Antiguo se une por Venezuela
Tras los sismos registrados en Venezuela, la comunidad de ese país residente en Monterrey ha demostrado que la distancia no frena la empatía.
Mavis Violeta Castillo de Arias, quien radica en la capital regiomontana desde 2021, puso manos a la obra y, con el respaldo de su familia y amigos, instaló un centro de acopio en sus dos locales de comida venezolana, ubicados en la calle Morelos, en pleno Barrio Antiguo.
El objetivo es claro: hacer llegar ayuda humanitaria tanto a las familias damnificadas como a los cuerpos de auxilio que trabajan en las zonas de desastre.
La respuesta de los ciudadanos no se hizo esperar, activando de inmediato una red de apoyo que trasciende las fronteras del propio negocio.
"Y año tras año hemos cultivado esas amistades y mira yo puse en mi estado y yo recibí respuesta inmediata, gracias a Dios", expresó Mavis Violeta Castillo, conmovida por el alcance de la convocatoria.
Este esfuerzo no es aislado, sino que forma parte de una cadena de colaboración que conecta distintos puntos de la zona metropolitana para facilitar la recolección de los insumos.
"Bueno hay una chica que se llama Adriana Ávila que es nuestra amiga, ella está coordinando con una señora que se llama Teresa León, que tiene un centro de acopio en Guadalupe, entonces ella me solicitó que si podía ser nuestro local centro de acopio porque ella sabía que íbamos a tener buena reciptividad", detalló la comerciante.
Ante la urgencia de la emergencia, el restaurante modificó sus dinámicas habituales. Aunque abren de 9 de la mañana a 9 de la noche, decidieron abrir sus puertas de manera ininterrumpida para captar la mayor cantidad de ayuda posible de la comunidad venezolana y de la sociedad regiomontana en general.
"Nosotros normalmente trabajamos de martes a domingo, pero debido a esto vamos a trabajar de lunes a lunes", señaló.
Los víveres, artículos de higiene y herramientas recolectadas no solo se destinarán a quienes lo perdieron todo, sino también a los rescatistas que arriesgan sus vidas en las labores de remoción de escombros. La constante llegada de donantes refleja el impacto positivo de la iniciativa.
"Sí, sí la verdad hemos recibido buen apoyo, ha estado viniendo mucha gente, muy agradecido, muchas gracias a todos los que han venido", manifestó por su parte María Tovar Coraspe.
Para Mavis Castillo, la copiosa participación ciudadana es un reflejo directo de la confianza y el respeto que se ha ganado el establecimiento a lo largo de los años por su transparencia y calidez humana.
"Qué pasa, ellos confían mucho en mi, saben que yo soy una persona de buena calidez, gracias a Dios, hasta ahora y que hemos sido responsables total", subrayó.
Finalmente, ante las muestras de generosidad que siguen sumándose hora tras hora en el Barrio Antiguo, la organizadora reiteró su profundo agradecimiento hacia todos los que han aportado un grano de arena.
"Gracias, mil gracias, que no tenemos palabras para agradecerles tanto", concluyó.
